La preparación de la instalación de un ventilador de extracción industrial debe tener en cuenta el edificio, el modelo y el aire que se debe extraer. Esta presentación no sustituye a su manual ni a la intervención de instaladores cualificados.
1. Antes de la instalación
Comprobar la referencia y el estado del equipo después del transporte. Hacer examinar cualquier pala, fijación o pieza de cierre dañada antes de la instalación.
Definir los espacios libres y la ubicación de las entradas y salidas de aire según el manual y el estudio del edificio. Una distancia genérica no es adecuada para todos los modelos.
2. Durante la instalación
Utilice un soporte capaz de resistir los esfuerzos previstos y respete la orientación permitida para el equipo.
Para un modelo con correa, prevea el acceso y las comprobaciones de tensión prescritas por el fabricante. No aplique este procedimiento a un sistema de accionamiento directo.
Haga validar los anclajes y los posibles refuerzos de la estructura antes de la puesta en servicio.
Prever la estanqueidad alrededor de la abertura con materiales y un método compatibles con el edificio y el equipo.
3. Recepción y pruebas
Antes de la prueba, haga comprobar la zona de rotación, las protecciones, la conexión eléctrica y el sentido de funcionamiento conforme al procedimiento del modelo, con el equipo asegurado contra un arranque involuntario.
En caso de vibraciones o ruidos anómalos, detener el aparato y solicitar el diagnóstico del fallo antes de volver a ponerlo en marcha. Registrar los resultados de la recepción y los ajustes.
Elegir la aplicación y sus límites
Para un local con altas temperaturas o en el que se emitan sustancias, un estudio debe determinar el caudal y el tratamiento necesarios. Un extractor general no sustituye a un sistema de captación adecuado, especialmente en presencia de sustancias peligrosas o atmósferas especiales.
En un taller ocupado, compruebe también el ruido, las corrientes de aire y el aporte de aire de compensación.
En invernaderos o explotaciones ganaderas, las necesidades dependen de los cultivos o los animales, del clima y de la humedad; deben definirse con el responsable técnico de la explotación.
